miércoles, abril 26, 2006

Conferencia


Arte Activismo y Medios Tácticos

Profesor Oliver Vodeb

Martes Abril 25 de 2006 10:30 am

Nota: Bueno se ke ya paso, pero pronto pondre los links de acceso al texto de la conferencia y como fue grabada en voz para internet espero pronto este disponible online. La imagen de arriba es de Cali en Colombia

Jaime Hoyos S.J. Fac. Ciencias Sociales –primer piso.

Entrada libre

Oliver Vodeb es un sociólogo, teórico del diseño y la comunicación, activista y director creativo que vive en Ljubljana, Slovenia. Nació en Munich Alemania en 1974 y estudió economía en la Universidad de Maribor y hizo una maestria en sociología en la Universidad de Ljubljana. Está cursando actualmente el programa de doctorado "Sociología de la vida cotidiana"en la universidad de Ljubljana, Slovenia. Su tesis se trata del desarrollo de un concepto de comunicación socialmente activa. En los últimos siete años su investigación teórica y sus proyectos prácticos se han basado también en alfabetización crítica usando los medios tradicionales, educación táctica en nuevos medios, entornos en red, activismo medial, publicidad y diseño. Es profesor en el departamento de Diseño en al facultad de Artes Universidad de Ljubljana donde enseña "Teoría y práctica de la comunicación y los medios". El es fundador y presidente del festival Internacional de artes visuales, sociología y comunicación Memefest.

martes, abril 18, 2006

Culto al líder...

Culto al líder

De raíces estalinistas, el endiosamiento de una persona busca obediencia sumisa y absoluta, sin cuestionamientos

GIULIANA CHIAPPE

Hugo Chávez a escala de cien. Hugo Chávez omnipresente. Hugo Chávez a la enésima, en cadenas, en paredes, en pancartas. El culto exacerbado al líder es una estrategia tan vieja como Stalin. El objetivo es más profundo que la simple obediencia. Tiene que ver con un atavismo comunista: la de postrarse, sin cuestionamientos, ante el jefe.

Este dogma comunista, el del culto incondicional al jefe, se mezcla con humanas dosis de egocentrismo y narcisismo, retroalimentadas por la enorme proyección que el líder tiene de su ser.

Del egocentrismo que pueda encerrar Hugo Chávez habla un semiólogo que comenzó a estudiarlo desde aquel "por ahora" del 4 de febrero de 1992. Manuel Bermúdez, profesor e individuo de número y secretario de la Academia Venezolana de la Lengua ha detectado cuándo comenzó esta figurada hinchazón del ego. Fue mucho antes de ser siquiera candidato y fue un proceso lento aunque no descarta que tal condición pudiera haber estado, minimizada, en el joven Chávez.

Tras los efectos de su primer mensaje, aquel "por ahora" con el que, dice Bermúdez, Chávez ya comenzaba a construir la imagen para admirar y el torrente de afecto público que despiertan las entrevistas que concede, Chávez descubre que las masas lo quieren y es cuando, según la percepción de Bermúdez, "empieza el narcisismo que luego ha sido muy alimentado por Fidel Castro, que es otro narcisista".

Durante su estancia en Yare descubre el ímpetu de la proyección que le ofrecen la televisión, los fotógrafos y las entrevistas y que, para el mitin, resultan más importantes que la plaza pública. Es cuando aprende a manejar, muy hábilmente, el lenguaje no verbal.

Su discurso se ha paseado por varias etapas. La inicial fue la del Samán de Güere que difundía un mensaje patriótico, bolivariano y con un asomo de Zamora. El primer cambio, notorio para el semiólogo, se produce cuando, al salir de la cárcel, "conoce a (Norberto) Ceresole, sociólogo argentino, fascista, casi nazi, que le da la idea del poder cívico-militar; pero, al mismo tiempo, (Luis) Miquilena y (José Vicente) Rangel percibieron que tenía posibilidades y lo convencieron de dejar los golpes y medirse por los votos".

El discurso electoral comienza de forma muy rudimentaria, con constantes alusiones a Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Zamora. Después se entremezcla con el discurso cívico militar ceresoliano, que privilegia la alianza puebloEjército. Luego se depura y llega la etapa de la amalgama con distintas clases sociales que aprovechan el portaaviones. Y, por último, se conecta con Fidel Castro.

Megachávez

Recurrir a grandes imágenes que proyecten la figura del que se denomina líder es, dice Bermúdez, una "vieja copia" de la antigua propaganda estalinista. De este método de convencimiento masivo no sólo ha rescatado el uso de las gigantografías sino también el de los símbolos y los colores.

"En esa época, las revistas Joven guardia sacaban un joven apolíneo con una bandera roja. Ellos han copiado ese modelo. Allí se presenta un mensaje múltiple: El poder y el color, signos verbales y no verbales". La bandera simboliza el triunfo y la esbeltez del modelo atrae a las masas. "Y Chávez llega y se copia", dice.

Pero tiene un fin muy claro: "Los comunistas, cuando admiran, son obedientes. Esta admiración y obediencia es importante. Un comunista que admira a un jefe se postra ante él. Es lo que llaman "culto a la personalidad". En la época estalinista lo hicieron y eso, exactamente, es lo que está buscando Chávez que, además, es militar y ordena sin persuadir. Lo que persigue, con este culto que comienza a formar es endiosarse, convertirse en mito", explica.

Bermúdez aventura un matiz adicional: "Los personajes que se entronizan en el poder y quieren que los demás le rindan culto como si fueran dioses, en el fondo esconden cobardía. Y no les gusta que conozcan sus debilidades. El culto incondicional hacia su figura es una manera de tener un ropaje que los proteja de su desnudez como individuo. En el mundo comunista, en el discurso pragmático de los comunistas, eso existe. Esa obediencia, ese temor, ese respeto. En el fondo, Chávez quiere que todos lo respeten". Pero, advierte, las lealtades no se compran con dinero. "El general (Juan Vicente) Gómez no andaba comprando a gente con dinero, pero le obedecían. Igual que Fidel Castro que no compra a nadie pero se hace admirar", refiere.

Un mito también busca hacerse perenne, precisa el experto, con reelecciones indefinidas, con mandatos sin fin, con reformas constitucionales que permitan alargar su estadía en el poder.

No es el único

Chávez se parece, en algunos aspectos de personalidad, a una figura del siglo XVIII: Antonio Guzmán Blanco que fue proclamado presidente, de manera formal, en 1873, pero mandaba desde 1870.

"Guzmán Blanco era narcisista también, pero mucho más culto que Chávez. Era ególatra. A diferencia de Chávez, su prestigio se lo había ganado en el campo de batalla, durante la Guerra Federal. Pero eran otros tiempos. Y así y todo, la gente tumbó la enorme estatua de Guzmán Blanco ubicada frente al Palacio Legislativo", afirma Bermúdez.

A su decir, Chávez está perfectamente consciente que está creando una imagen de culto pero, para que resulte, necesita interlocutores que lo permitan y el fomento de un pueblo "flojo", que se acostumbre a la dádiva, escasa pero sin esfuerzo.

La regaladera de dólares venezolanos en el exterior también forma parte de la estrategia personal de Hugo Chávez para crear el culto al líder. "Todo forma parte de un discurso que un ególatra maneja muy bien. Si obtiene popularidad y fama, gasta internacionalmente", refiere Bermúdez.

El experto descarta que Hugo Chávez llegue a ser idolatrado como Stalin. De hecho, duda que llegue siquiera a los niveles de Fidel Castro: "La diferencia es grande. Stalin era muy culto, sabía de lingüística, tenía conocimientos reales. Tampoco es como Castro, porque el cubano tiene background, tiene una historia de lucha verídica atrás".

Bermúdez apela a un colorido símil para ofrecer su percepción: "Para mucha gente, Chávez es un araguaney, no amarillo, sino rojo. Pero las flores de los árboles se secan y se caen. La buena suerte no dura mucho. El tiempo es efímero. Y el tiempo de los dioses, ya se acabó".

martes, marzo 28, 2006

Conferencia de Laclau


Ernesto Laclau en Bogotá


“Las identidades políticas en un mundo globalizado”

Conferencia en dos sesiones

Lunes
3 de abril de 2006, 10 a.m. a 12 m. (primera parte)

Martes
4 de abril de 2006, 3 p.m. a 5 p.m. (segunda parte)

Cátedra
Libre de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano


Inscripción
gratuita. Teléfono 2427030 ext. 1402 o en
catedra.libre@utadeo.edu.co

jueves, marzo 23, 2006

Biocolonialidad del poder...

http://www.visionchamanica.com/boletin_tercer%20milenio_2.htm#4._La_biocolonialidad_del_Poder

La biocolonialidad del Poder

A comienzos del siglo XXI entramos en nuevas configuraciones sociales, políticas, económicas, basadas en otras formas de control sobre las poblaciones y territorios del mundo. Es a esto a lo que autores contemporáneos han llamado “el Imperio” (Michael Hardt, Antonio Negri). En Latinoamérica, el Imperio en la llamada etapa posmoderna, establece formas más intensas de colonización, particularmente con respecto a las poblaciones nativas y a la biodiversidad de los territorios que habitan. Estas poblaciones, de ser un obstáculo para el "progreso" y el "desarrollo", pasaron a ser los "guardianes de la selva" para un capitalismo que moviliza fuentes de conocimiento vernáculo y especializado, lo que se manifiesta en la industria farmacéutica y cosmética, entre otras.

Los desarrollos de la biotecnología articulados en la sociedad del conocimiento vaticinan una era poshumana y posnatural, donde lo artificial reemplaza a lo orgánico. Para estos adelantos son necesarios los conocimientos nativos sobre la biota suramericana. Sin embargo, el tratamiento que se da a las poblaciones nativas en los acuerdos internacionales, a través por ejemplo del tema de las patentes, sigue evidenciando la pretensión de irrespetar la autonomía de éstas poblaciones. Por eso hablamos, en el contexto de la posmodernidad y sus adelantos científicos, de una "biocolonialidad", noción que amplía y actualiza la de Aníbal Quijano sobre “colonialidad del poder”.

Una construcción discursiva de la biodiversidad –la hegemónica–, propugnada por las elites corporativas y las empresas transnacionales, es la que se concreta en los regímenes jurídicos del Imperio, como los TRIPS (Trated Related Aspects of Intellectual Property), que protegen el conocimiento científico/empresarial como mecanismo que permite sacar provecho económico de los sistemas de conocimiento no-occidentales y de su particular manejo de la biodiversidad, permitiendo incluso patentar material biológico modificado, posibilitando la privatización de la vida.

Sin embargo, las poblaciones nativas, por ejemplo las amazónicas, –las organizaciones indígenas bosquesinas p.e.–, diseñan y ponen en práctica formas de resistencia local y ecopolíticas que garanticen su autonomía y su derecho a elegir la historia que desean construir como pueblos. Es la visión contrahegemónica de la biodiversidad, en cuya agenda política se sitúan objetivos como: fortalecer mecanismos de autogobierno y autogestión ambiental a través de la figura jurídica de los Resguardos; mejorar la organización interna; promover la investigación propia para fines propios estableciendo un diálogo crítico con los discursos y actividades científicas ligadas a la conservación de la biodiversidad; establecer lenguajes comprensibles para los actores locales, rompiendo con la hegemonía de lo escrito frente a lo oral; apoyar la educación propia como mecanismo de defensa contra el discurso dominante que promueve la homogenización cultural; respetar la diferenciación cultural y espiritual interna de las etnias amazónicas a través de la consolidación de los planes de vida; aumentar de manera controlada la población indígena.

No se trata entonces sólo de conservar la biodiversidad, sino también la cosmovisión de los pueblos amazónicos.

Resumen del texto “La biocolonialidad del poder. Cartografías epistémicas en torno a la abundancia y la escasez”, del filósofo Juan Camilo Cajigas, presentado como trabajo de grado a la Especialización en Estudios Culturales de la Universidad Javeriana. El texto completo estará disponible próximamente en la página www.visionchamica.com

Parejas swingers...



Algunos links e imágenes para contextualizarnos con uno de los temas del próximo lunes:

http://www.actualswingers.com/couples_swingers.html

http://www.swingers-themovie.nl/main.html

Anne Hooper's Sexology 101 : From Victorian Transvestites to '70s Swingers and Internet Viagra:

http://www.amazon.com/gp/product/1569754446/002-7540884-5831252?v=glance&n=283155

The Lifestyle: a Look at the Erotic Rites of Swingers by Terry Gould:

http://www.amazon.ca/exec/obidos/ASIN/0679309527/happyhedoni09-20/702-4025791-9147234

The Ultimate Swingers Guide by Tia Minell:

http://www.amazon.com/gp/product/0966957202/002-7540884-5831252?v=glance&n=283155

Trayectoria de investigación en EECC (Taller II - III)

Para quienes no les llegó el correo, aquí coloco una información que nos mandaron a los de Taller II - III.

Estamos hablando,

Carolina


Apreciados todos.

Buenas tardes

El próximo lunes 27 de marzo en el salon 502 del edificio 3 a las 6 p.m., en Taller II están invitados Nancy Prada y Camilo Cájigas quienes realizaron dos buenos PAPs el año pasado.
Ellos expondrán algunas inquietudes y metodologías en la elaboración de estos escritos.
Están todos invitados.

Sus trabajos son los siguientes:
Juan Camilo Cájigas: "la biocolonialidad del poder"
Nancy Prada: "Parejas swingers ¿Una alternativa a las formas de dominación del deseo?

Los documentos están en la fotocopiadora "octava copia".

Hasta pronto

Luis Alfonso Castellanos

Director Especialización en Estudios Culturales
Pontificia Universidad Javeriana -Bogotá
3208320 ext 5883-5880

sábado, marzo 18, 2006

Caricatura Política...



Algunas caricaturas políticas a raíz de la muerte de Milosevic. Para ver el resto y otras de diversos temas:

http://www.cagle.com/politicalcartoons/

jueves, marzo 09, 2006

Algunos posts para leer sobre el día de la mujer...

http://omarama.blogspot.com/2006/03/da-de-los-derechos-de-la-mujer.html#links

Día de los derechos de la mujer...
Hoy se celebra un día más. Las flores no son nada. De qué sirven para que dejen de sufrir, nunca se puede aliviar una fractura con saliba. Aunque no las entendamos completamente, no las podemos maltratar. No quiero celebrar con los fetiches feministas, las mujeres que meceren aparecer en enciclopedias no me importan. Las que sólo hablan como hombres para endulzarle el oído a las demás tampoco. No doy nombres, eso es masculino. Celebro una mujer hoy, que sí aparece en enciclopedias, pero no como héroe (siempre es masculino).

http://josemiguelvillouta.blogspot.com/

mujeres, etc
La televisión es el medio más poderoso en la construcción de la identidad de una sociedad. Las teleseries (telenovelas) no son solo el producto más exitoso en esta industria, son además una articulación de los aspectos de una cultura. Por eso anoche elegí ver “Complices”. La historia de chilenos que estafan a un gringo. La mentalidad de lotería invadiendo nuestro país: nuestros problemas se resolverán recibiendo una gran cantidad de dinero. A la cabeza de esta tropa esta el personaje de Claudia Digirolamo quien sintetiza varias de las características que los teóricos de medios han usado para definir el género. Una villana clásica, fuerte, con una gran cantidad de recursos, que inspira respeto y que ofrecerá a las televidentes una venganza contra las restricciones del patriarcado. No nos engañemos, las teleseries son un genero femenino: ha evolucionado sin la necesidad de tener a los hombres como audiencia y su estructura esta diseñada alrededor de la domesticidad: las distintas tramas reflejan la vida fragmentada de la dueña de casa, la interrupción de sus tramas equivale a las de la rutina casera y la cantidad de personajes no solo es un espejo de los distintos roles que ellas cumplen, sino que se transforman en una comunidad segura de conocidos a los que escapar en la soledad del hogar. Un atado de estereotipos que se transformaran en una extensión de su red social.
En las teleseries una figura fuerte es el matriarcado. Digirolamo interpreta a una. Independiente, despiadada y con determinación, viene a resolverle el conflicto a un grupo de endeudados. Se refuerza el status quo de las mujeres en la sociedad: la educación no es tan necesaria y la seducción es usada como un arma. Complices será una manera más en que las ellas asumirán de manera pasiva el histórico aprieto social, sin modelos que provean una ideología distinta. El mote clásico (apodo, estereotipo, respuesta típica -depende del contexto) de los actores es que las teleseries han venido a entretener. El del pensamiento critico, que están acá para mantener a una audiencia cautiva y vender publicidad. Audiencia que compartirá un interés común y chismoseara sobre lo que hacen sus personajes. Ojo por que el cotorreo no solo es el cemento de la narrativa de una teleserie, sino que un campo donde participar en la formación del significado que tienen las cosas. La televisión, nuevamente, es el medio mas poderoso en la construcción de la identidad de una sociedad. Y las teleseries, el producto más exitoso de esta industria.

Día de los derechos de la mujer






Algunas imágenes del tan estereotipado día de la mujer. Las imágenes hablan por sí solas y muestran los preconceptos que tenemos que ir desmontando.

http://www.risc.org.uk/news/

http://www.wao.org.my/graphics/iwd04.jpg

http://www.hreoc.gov.au/

http://www.iisg.nl/~landsberger/images/cdr01.jpg

http://multiculturalcenter.osu.edu/Posts/Article/201.jpg

domingo, febrero 26, 2006

sister act: feminismo negro


Artículo escrito por José Miguel Villouta, basado en un texto de Glynis Carr.
http://josemiguelvillouta.blogspot.com

sister act: feminismo negro

En la historia, cuando se han estudiado a los grupos oprimidos dentro de las estructuras sociales, siempre se ha hecho analizando textos mediáticos que incluyen textos literarios, textos de la cultura popular –ej. relatos televisivos-, discursos políticos, practicas sociales y la estructura social misma.
Cuando se comenzó con el análisis a los grupos oprimidos se hizo desde la indagación negra, la marxista y la feminista.
Pero, cada una de estas tradiciones definió su marco de ideas y sus problemas exclusivamente en términos de uno de los tres componentes:
raza,
clase
o género
Los investigadores negros se dedicaron a la raza.
Los marxistas se dedicaron a la clase
Y las feministas al género
Cada uno definió exclusivamente “esos” ejes como los primarios de las realidades socialmente construidas y de la opresión.
A comienzos de los 70s, la crítica socialista-feminista definió a la teoría marxista como inadecuada para explicar el trabajo de la mujer.
Mas tarde aparecen las feministas de color, quienes postulan que sus experiencias, historias y producción cultural ha sido excluida, borrada, marginada y trivializada por los académicos, por los investigadores que se proclamaban subversivos y por los conservadores tradicionales del status quo.
Para reinterpretar sus vidas y teorizar sobre sus puntos de vistas, las feministas negras crean una nueva área de los estudios culturales llamado: “el análisis de raza-clase-genero”
Así, escrito con un guión que une los tres términos.
Este análisis deja en claro que las mujeres negras son oprimidas por ser de color y por ser mujeres. Esa combinación logra que terminen siendo pobres, por ende la opresión es también de clase.
Las mujeres negras se enfrentan a una triple opresión.
Los discursos de raza borran el sexo.
Y los discursos de sexo borran la raza.
En ambos casos las mujeres de color se tornan invisibles, en algo anómalo y por ende marginal.
Estos análisis de doble o triple opresión a pesar de darle visibilidad a las mujeres de color, y de presentarlas como un ente social distinto, terminaron siendo inadecuados ya que tuvieron consecuencias políticas negativas: se victimizaba a las mujeres negras, se reiteraban ciertos estereotipos y se presentaba como magnifico y sorprendente logro el que ellas pudieran sobrevivir.
Además este análisis no resolvía los conflictos entre las feministas de color y el resto de las feministas que lógicamente eran sus aliadas y debían serlo también en la practica.
Cuando comenzó a analizarse la opresión por clase, por raza y por género, fue por que en la sociedad comenzaron a producirse practicas clasistas, racistas y sexistas.
Apareció la siguiente pregunta: ¿como se jerarquizaban estas opresiones?, ¿como organizar a los movimientos políticos y los recursos que estos manejaban?
En ese contexto el apoyo de las mujeres negras era deseado y se las instaba a tomar partido.
La primera antología de escritos de feministas negras publicada en los Estados Unidos apareció en 1970 bajo el titulo “The Black Woman” y fue realizada por Toni Cade.
Ahí se hablaba del racismo del feminismo blanco y del sexismo del nacionalismo negro.
Durante la década de los 70 las feministas de color se dirigieron a públicos más amplios, como el resto de las feministas y los hombres, pero siempre fue una producción cultural realizada por y para ellas.
En 1977 recién es la primera publicación explicita de la teoría contemporánea de “raza-clase-genero”
Combahee River Collective dice
“Estamos activamente comprometidas a luchar contra la opresión racial, sexual, heterosexual y clasista.
Adoptaremos como tarea propia el desarrollo de un análisis integrado ya que los principales sistema de opresión están entrelazados.
La síntesis de estas opresiones crea las condiciones de nuestras vidas.
Como mujeres negras vemos el feminismo negro como el movimiento político lógico para combatir las múltiples y simultaneas opresiones que enfrentan todas las mujeres de color”
El lenguaje de esta declaración es revelador ya que hace el énfasis en la OPRESION.
Deja en claro que las formas de opresión no son separables o aditivas, sino que están entrelazadas, son múltiples, simultaneas y operan en caminos complejos que se confunden.
Cada mujer negra experimenta estas opresiones en su totalidad. Y su vida no se puede dividir en partes componentes ni decir que opresión tiene mayor impacto en un momento dado.
Históricamente las feministas blancas no han formado alianzas progresistas contra el racismo con las mujeres negras.
Es mas este análisis de “raza-clase-genero” esta marginado tanto de la academia como de los “estudios de la mujer”, pero revisarlo tiene importantes implicancias para todo aquel que este ubicado en una estructura social organizada por raza, clase y genero ya que todos estamos categorizados.

miércoles, febrero 22, 2006

EL SEXO DE SOFIA

Invitacion de Nancy:

Les escribo para contarles que me he iniciado (por fin!) en la blogósfera. La dirección de mi blog es:

http://www.sofi.bitacoras.com/

Allí pretendo crear un espacio de acercamiento a los intríngulis de la sexualidad y las connotaciones del género, como menciono en su inicio.


Besos,

Sofía.

Info de eventos en latinoamerica

http://www.naya.org.ar/eventos/


http://www.naya.org.ar/

http://www.rupestre.com.ar/
http://www.etnohistoria.com.ar/
http://www.cuco.com.ar/
http://www.ant-arq.com.ar/

sábado, febrero 18, 2006

Movimientos Sociales


A manera de imagen de lo leído hasta el momento en el seminario con Alfonso Torres, unos afiches políticos de movimientos sociales en Alemania de finales de los años 70. El primero es una protesta contra la barbarie de la Guerra de Vietnam, el segundo muestra la lucha socialista por una socialdemocracia.
Fuente: http://www.tipografica.com/63/?id=3

martes, enero 10, 2006

El Caliz y la Espada


Como lo hemos venido discutiendo en la especialización, la historia sólo es contada por una parte y con beneficio y supremacía para modificarla o desmitificar lo que pudiese amenazarla.
En este libro, "El Caliz y la Espada" de la historiadora estadounidense Riane Eisler nos cuenta otra versión, una donde la solidaridad y la cooperación fluyen más allá de las luchas de poder y de la desligitimación de ciertos grupos humanos; una donde la violencia no necesariamente hace parte de nosotros, sino de la historia que nos dieron a conocer.
Libro recomendado para complementar las discusiones en torno al género, biopolítica y la guerra de las ciencias.

domingo, diciembre 11, 2005

Libros virtuales

Una buena biblioteca digital para todos los gustos.

_Ciudad Seva

miércoles, noviembre 30, 2005

Michel Foucault: Poder, autonomía, rebelión.

http://www.filosofia.net/materiales/num/num13/num13e.htm

Michel Foucault: Poder, autonomía, rebelión.

El artículo de Carlos S. Olmo Bau da un balance de lo visto de lo discutido en el seminario Foucault (Subjetivación) y amplía lo trabajado en "Hermenéutica del Sujeto." Lectura recomendada de cierre de seminario

viernes, noviembre 18, 2005

Comentario Fabio Castro

A tono con los comentarios, las preocupaciones que se sintetizan ya hacen parte de por lo menos dos semestres en los que permanentemente nuestros escenarios lúdicos, por fortuna, se convierten en un muro de lamentaciones, frente a la especialización. Es una verdad de a pulso que el trato que recibe el programa por parte de la facultad no es el mejor. Al parecer somos los parientes pobres de dicha dependencia.
Si bien es cierto, es supremamente importante la denuncia, comparto la preocupación de que las materias ofrecen núcleos temáticos en los que se enfatizan las relaciones de saber-poder, pero sobre todo, es un lugar común la tan cacareada resistencia.

En ese sentido es asombroso que sólo contamos con espacios de concertación y en últimas de disputa, que siempre son ofrecidos por el programa (también es un punto para hablar de lo organizativo en el mismo seno de Hart Y Negri)El zumbido de la multitud no aprece por ninguna parte, y a pesar que se denosta de autoridades y programas políticos, las iniciativas provienen de docentes. Siendo elocuentes sus debilidades, y tantos y tantos arguemntos que portamos, las ocndiciones de negociación deberían ser otras. Sólo para citar algunos ejemplos que susurran algunos compañeros (luego no sé si es cierto o nos lo estamos inventando)el programa de transición que soto voce se escucha en las epifánicas palabras de los directivos, son ampliamente desfavorables en relación con casos sucedidos en la Universidad.
¿QUE HACER? lejos de cualquier perorata de tinte leninista es importante que pensemos en movilizar algunas acciones.
(Comentario sobre la entrada anterior)

martes, noviembre 08, 2005

Sobre la especializacion

Cierta indigacion, descontento y un gran numero de promesas sin cumplir me ha dejado el desarrollo de la especializacion en Estudios Culturales. Profesores anunciados en la publicidad aun hasta hace un semestre que no dan ni dieron entonces ningun curso. Desorden institucional, una direccion de carrera huerfana, asumida por un jesuita con buenas intenciones pero sin manejo ni conocimiento del campo. Proyectos academicos desarticulados y particulares en la mayoria de los profesores (varios de ellos ni se conocen entre si). Inexistencia de grupos de investigacion o espacios de interaccion propiciados por la universidad ni entre profesores ni estudiantes. Y claro, estudiantes descontentos en todos los semestres, unos mas pasivos que otros, pero todos espectadores y participes de esta especializacion semi montada de salones estrechos y asfixiantes que ademas nos hizo la promesa de volverse Maestria, algunos ya no son estudiantes de la javeriana pero seguro todos tienen algo ke contar... y es ke ejemplos de este tema tenemos por montones, no creo que haga falta nombrarlos, sera mejor preguntarse donde quedan las dinamicas de resistencia y de poder saber que tanto se discuten en clase, si ante estos temas nisiquiera damos el debate; al menos en el peor de los casos deberiamos hacerlo por el factor econonico.
Basta con escuchar la voz de algunos de los egresados, los de tercer semestre, los de segundo y una vez mas los de primero.
Y aunque no niego que he aprendido y encontrado elementos de valia para mi formacion, me pregunto si estos factores y hechos son solo sintomas de una enfermedad curable a corto plazo o si en cambio son el resultado de una discusion abierta en la que pasamos, pagamos y no decimos nada.

Esta corta intervencion tiene la intencion de generar una discusion que de algunas luces en el deber ser y la pertinencia de este espacio institucional y academico en un conducto regular que pueda llevar nuestros pareceres e ideas a otros espacios de discusion que debian preguntarse y enterarse de estos temas.

Entrevistas con Michael Foucault

http://www.identidades.org/fundamentos/foucault_cuerpos.htm

Las relaciones de poder penetran en los cuerpos
entrevista con Michel Foucault

L. Finas: Michel, hay un texto que me parece realmente asombroso desde todos los puntos de vista: el primer volumen de su Historia de la sexualidad, "La voluntad de saber". La tesis que usted defiende en él es inesperada y, a primera vista, simple, pero se hace progresivamente más compleja. En resumen, digamos que entre el poder y el sexo no se establece una relación de represión, sino todo lo contrario.
M. Foucault: Hasta cierto momento yo aceptaba la concepción tradicional del poder: el poder como un mecanismo esencialmente jurídico. Lo que dicen las leyes, lo que niegan o prohíben, con toda una letanía de efectos negativos: exclusión, rechazo, barreras, negaciones, ocultaciones, etc. Pero ahora considero inadecuada esa concepción. Me serví de ella en la Historia de la locura, ya que la locura es un caso privilegiado: sin duda, durante el periodo clásico el poder se ejerció sobre la locura a través, prioritariamente, de la exclusión; se asiste entonces a una gran reacción de rechazo en la que la locura se vio implicada. Para analizar este hecho pude utilizar sin demasiados problemas esta concepción puramente negativa del poder, pero a partir de cierto momento me pareció insuficiente. Esto ocurrió en el transcurso de una experiencia concreta que tuve a partir de 1970-1972 en las prisiones. Me convencí de que el análisis no debía hacerse en términos de derecho, sino en términos de tecnología, en términos de táctica y de estrategia. Es esta sustitución del esquema jurídico negativo por otro técnico y estratégico lo que he intentado elaborar en Vigilar y castigar, para utilizarlo luego en la Historia de la sexualidad.
L. Finas: Quienes han leído su Historia de la locura en la época clásica, conservan la imagen de la gran locura barroca encerrada y reducida al silencio. En toda Europa, hacia mediados del siglo XVII, se construyen rápidamente los manicomios. ¿Diría usted que la historia moderna, imponiendo el silencio a la locura desató la lengua del sexo? ¿O más bien que la misma obsesión o preocupación por la locura y por el sexo desembocaron en resultados opuestos a través del doble plano de los discursos y de los hechos? En ese caso, ¿por qué?
M. Foucault: Creo, en efecto, que entre la locura y la sexualidad existen una serie de relaciones históricas que son realmente importantes, y que yo no había percibido cuando estaba escribiendo la Historia de la locura. En aquel momento tenía la idea de hacer dos historias paralelas: por un lado, la historia de la locura y de las clasificaciones que a partir de ella tuvieron lugar; por otro, la historia de las limitaciones que se operaron en el campo de la sexualidad (la permitida y la prohibida, la normal y la anormal, la femenina y la masculina, la de los adultos y la de los niños) Pensaba en toda una serie de divisiones binarias que habían impreso su sello particular a la división más global entre razón y sinrazón, que yo había intentado discernir al estudiar la locura. Sin embargo, creo que es insuficiente: si la locura, al menos durante un siglo, fue esencialmente objeto de operaciones negativas, la sexualidad por su parte estaba desde esta época atravesada por intereses distintos y positivos.
Pero a partir del siglo XIX tuvo lugar un fenómeno absolutamente fundamental. Se trata del engranaje, de la imbricación de dos grandes tecnologías del poder: la que tejía la sexualidad y la que marginaba la locura. La tecnología concerniente a la locura pasó de la negatividad a la positividad, y de binaria se convirtió en compleja y multiforme. Nace entonces una gran tecnología de la psique que constituye uno de los rasgos fundamentales de nuestros siglos XIX y XX; una tecnología que hace del sexo, al mismo tiempo, la verdad oculta de la conciencia razonable y el sentido descifrable de la locura (su sentido común) y que por tanto permite aprisionar a la una y a la otra según las mismas modalidades.
L. Finas: Su refutación de la hipótesis represiva no consiste, entonces, en un simple desplazamiento de acento, ni en una constatación de la negación o de la ignorancia por parte del poder. En el caso de la Inquisición, por ejemplo, en lugar de poner en evidencia la represión que se impone al hereje, se podría poner el acento en la "voluntad de saber".
M. Foucault: En efecto, he querido desplazar los acentos y hacer aparecer mecanismos positivos allí donde generalmente se privilegian los mecanismos negativos.
Por ejemplo, en lo que concierne a la penitencia, se subraya siempre que el cristiano sanciona la sexualidad, autorizando sólo algunas formas de ella y castigando todas las demás. Pero es necesario señalar también, en mi opinión, que en el corazón de la penitencia cristiana existe la confesión, y en consecuencia la declaración de las faltas, el examen de conciencia, y mediante esto toda una producción de saber y de discursos sobre el sexo que tuvieron una serie de efectos teóricos (el amplio análisis que se hizo de la concupiscencia en el siglo XVII) y efectos prácticos (una pedagogía de la sexualidad que posteriormente sería laicalizada y medicalizada)
También he hablado de la forma en que diferentes instancias del poder se habían de algún modo instaurado en el placer mismo de su ejercicio. Existe en la vigilancia, más exactamente en la mirada de los que vigilan, algo que no es ajeno al placer de vigilar y al placer de vigilar el placer. Igualmente, he insistido en los mecanismos de rebote. Por ejemplo, las explosiones de histeria que se manifestaron en los hospitales psiquiátricos de la segunda mitad del siglo XIX han sido un mecanismo de rebote, una respuesta al ejercicio mismo del poder psiquiátrico: los psiquiatras recibieron el cuerpo histérico de sus enfermos en pleno rostro, sin quererlo e incluso sin saber cómo es que ocurría esto.
Sin embargo, estos elementos no constituyen la parte esencial de mi libro. Me parece que hay que comprenderlos a partir de la instauración de un poder que se ejerce sobre el cuerpo mismo. Lo que intento mostrar es cómo las relaciones de poder pueden penetrar materialmente en el espesor mismo de los cuerpos, sin tener incluso que ser sustituidos por la representación de los sujetos. Si el poder hace blanco en el cuerpo no es porque haya sido con anterioridad interiorizado en la conciencia de las gentes. Existe una red de bio-poder, de somato-poder que es, al mismo tiempo, una red a partir de la cual nace la sexualidad como fenómeno histórico y cultural, en el interior de la cual nos reconocemos y nos perdemos a la vez.
L. Finas: En La voluntad de saber usted distingue entre el poder como un conjunto de instituciones y aparatos, y el poder como multiplicidad de relaciones de fuerza inmanentes al dominio en el que se inscriben. Ese poder lo representa produciéndose continuamente, en todas partes, en toda relación de un extremo a otro. ¿Es ese poder, si se entiende bien, el que no sería exterior al sexo, sino todo lo contrario?
M. Foucault: Para mi, lo esencial del trabajo que he emprendido es la reelaboración de la teoría del poder; no creo que el mero placer de escribir sobre la sexualidad fuese motivo suficiente para comenzar esta serie de seis volúmenes, si no me sintiera motivado por la necesidad de replantear esta cuestión del poder. Con demasiada frecuencia, según el modelo impuesto por el pensamiento jurídico filosófico de los siglos XVI y XVII, el problema del poder se ha reducido al concepto de soberanía. En contra de este privilegio del poder soberano, he intentado hacer un análisis que iría en otra dirección.
Entre cada punto del cuerpo social, entre el hombre y la mujer, en la familia, entre el maestro y su alumno, entre el que sabe y el que no sabe, transcurren relaciones de poder que no son la pura y simple proyección del poder soberano sobre los individuos. La familia, incluso la actual, no es una simple prolongación del poder estatal en relación a los niños; tampoco el macho es el representante del Estado en relación a la mujer. Para que el Estado funcione como funciona se hace necesario que entre el hombre y la mujer, entre el adulto y el niño, haya unas relaciones de dominación muy específicas, que tienen su propia configuración y una relativa autonomía.
En mi opinión, hay que desconfiar de un modo de representar el poder que durante mucho tiempo ha dificultado su análisis; me refiero a la idea de que las voluntades individuales son el reflejo de una voluntad más general. Se dice constantemente que el padre, el marido, el jefe, el adulto o el profesor representan el poder del Estado, y que el Estado, a su vez, representa los intereses de una clase social. Pero esto no explica la complejidad de los mecanismos que entran en juego.
Fuente: Les rapports de pouvoir passent á lìnterieur des corps. La Quinzaine Littéraire, nº 247 (1977)

http://www.identidades.org/fundamentos/foucault_moral.htm

El sexo como moral
entrevista con Michel Foucault

E: ¿Sigue pensando que su primer volumen de la Historia de la sexualidad, publicado en 1976, es esencial para comprender cómo somos?
M. Foucault: Bueno, actualmente me interesa más lo relacionado con las técnicas del yo que el sexo... El sexo es bastante aburrido.
E: A los griegos tampoco les interesaba demasiado ¿verdad?
M. Foucault: Desde luego que no. Para ellos esa no era una cuestión importante comparada con lo que decían sobre la alimentación o el régimen. Me resulta sumamente interesante el lento desplazamiento de interés que se produjo desde la alimentación (una preocupación omnipresente en Grecia) hacia la sexualidad. Durante los primeros siglos del cristianismo también la alimentación era un tema de mucha mayor importancia que el sexo. Por ejemplo las reglas monacales revelan que el problema que atraía más atención era el de la alimentación. Luego detectamos un progresivo desplazamiento del interés a lo largo de la Edad Media, de modo que a partir del el siglo XVII el tema prioritario es la sexualidad.
E: El segundo tomo de su Historia de la sexualidad (El uso de los placeres) trata casi exclusivamente el tema del sexo.
M. Foucault: Sí. En ese volumen he tratado de mostrar que en el siglo IV a. C. el código de restricciones y prohibiciones de los griegos es prácticamente el mismo que el de los primeros moralistas y médicos del Imperio Romano. Pero creo que la forma que tenían de integrar estas prohibiciones relativas al yo es totalmente diferente. En mi opinión, la razón es que el objetivo principal de esta ética era estético. En primer lugar, esta especie de ética era únicamente un problema de elección personal. En segundo lugar, estaba reservada a una minoría de la población; no se trataba en absoluto de imponer un modelo de conducta para todo el mundo. Lo que se intentaba era, en realidad, tener una existencia hermosa y dejar en la posteridad un recuerdo honorable de la propia vida. Desde luego, esta especie de ética no era una tentativa de normalización aplicable al resto de la población.
Leyendo a Séneca, a Plutarco y al resto de estos autores, me dio la impresión de que se planteaban un gran número de problemas relacionados con el yo (la ética del yo, las tecnologías del yo) A partir de ahí me surgió la idea de escribir otro libro que tratara distintos aspectos de las antiguas tecnologías paganas del yo. Se compone de diferentes escritos sobre el yo: el papel que tienen la lectura y la escritura en la constitución del yo, la experiencia médica del yo, etc.
Lo que más me sorprende de la ética griega es que se preocupaban más de su propia conducta moral o ética, y de la relación que mantenían consigo mismos y con los otros, que de las cuestiones religiosas. ¿Qué ocurre tras la muerte? ¿Intervienen los dioses, o no? Estos son asuntos de poca importancia para ellos, ya que no estaban relacionadas con su ética. Además, esta ética no iba ligada a un sistema legal. Las leyes que regulaban la conducta sexual no eran muy numerosas ni tenían demasiada fuerza. A los griegos lo que les interesaba era constituir una ética que fuera una estética de la existencia.
Pues bien, me pregunto si no se plantea en la actualidad un problema bastante similar, teniendo en cuenta que la mayoría de nosotros no creemos ya que la ética esté fundada en ninguna religión, ni deseamos que exista un sistema legal que regule nuestra vida privada. Por otra parte, los actuales movimientos de liberación no logran encontrar principios sobre los cuales sustentar una nueva ética. Aunque tienen necesidad de una ética, no encuentran más que pretendidos conocimientos científicos acerca de lo que es el yo, el deseo, el inconsciente... Estos paralelismos son sorprendentes.
E: ¿Cree usted, entonces, que los griegos ofrecen una alternativa atrayente y plausible?
M. Foucault: Por supuesto que no; no busco soluciones fáciles. Un problema no se resuelve acudiendo a las soluciones que se propusieron en otros tiempos y para otras gentes. Mi intención no es hacer una historia de las soluciones, y por eso no puedo aceptar el término "alternativa". Más bien, lo que trato de hacer es hacer es una genealogía de los problemas y de las problematizaciones. Aunque mi actitud no es apática, sino que conduce a un activismo que no excluye el pesimismo.
E: Sin embargo, aunque la vida de los griegos no fuera perfecta, parece ofrecer una alternativa seductora al permanente autoanálisis del cristianismo.
M. Foucault: Bueno, la ética griega estaba relacionada con una sociedad puramente masculina, donde existía la esclavitud; una sociedad en la que las mujeres eran seres sexualmente inferiores y en la que, si estaban casadas, debían cumplir con su función de esposas.
E: La mujer estaba dominada, pero el amor homosexual, sin duda, estaba menos problematizado que ahora.
M. Foucault: Eso no es tanto como parece. En la cultura griega existe una abundante y destacada literatura sobre el amor de los muchachos, y los historiadores han visto en ello la prueba de que los griegos lo practicaban. Pero eso prueba también que esa clase de amor suscitaba problemas. En efecto, si no hubiera ningún problema, los griegos habrían hablado de él en los mismos términos que al hablar del amor heterosexual. Ocurría que se consideraba inadmisible que un joven destinado a convertirse en hombre libre pudiera ser dominado y utilizado como un objeto para placer de otro. Una mujer o un esclavo podían hacer el papel de pasivos, ya que ello formaba parte de su naturaleza y de su estatus social. Todas estas reflexiones filosóficas sobre el amor de los jóvenes prueban que los griegos no podían integrar esta práctica con normalidad en el ámbito de su yo social. Ni tan siquiera podían llegar a imaginar que existiera la posibilidad de una reciprocidad de placer entre el muchacho y un hombre adulto. Así, Plutarco, por poner un ejemplo, cuando dice que el amor a los muchachos es problemático no es porque considere que ese tipo de amor sea contra natura. Lo que dice es: "No puede haber reciprocidad en las relaciones físicas entre un muchacho y un hombre".
E: Hay algo que señala Aristóteles acerca de la cultura griega que usted no ha mencionado, pero que a mi me parece muy importante: el tema de la amistad. En la literatura clásica la amistad es el lugar del reconocimiento mutuo. Al leer tanto a Aristóteles como a Cicerón, parece que la consideran la virtud más elevada, pues es desinteresada y duradera, no tiene precio, y no niega el placer.
M. Foucault: El uso de los placeres es un libro sobre ética sexual, no sobre el amor, la amistad o la reciprocidad. Es significativo que Platón, cuando trata de fundir la amistad con el amor hacia los muchachos tenga que desechar las relaciones sexuales. La amistad es recíproca, cosa que no ocurre con las relaciones sexuales: en las relaciones sexuales uno tiene que ser activo o pasivo, penetrar o ser penetrado. Donde hay amistad es difícil que existan relaciones sexuales; una de las razones por la que los griegos sintieron la necesidad de justificar filosóficamente este tipo de amor es que no se concebía la reciprocidad física. En el Banquete, Jenofonte nos dice que Sócrates señalaba que en las relaciones entre un adulto y un muchacho, este no es más que el espectador del placer del hombre; aún más, que es deshonroso para el muchacho sentir cualquier tipo de placer en la relación con el adulto.
Lo que quisiera plantear, entonces, es lo siguiente: ¿somos capaces de tener una ética de los actos y de su placer que considere el placer del otro? ¿Es el placer del otro algo que pueda ser integrado en nuestro propio placer, sin referencia a la ley, al matrimonio o a cualquier otra obligación?
(...)
E: ¿Y cual era el concepto que tenían los griegos de desviación?
M. Foucault: Según su ética sexual la diferencia no estaba en preferir a los mujeres o a los hombres, ni en hacer el amor de una u otra forma. Era más bien una cuestión de cantidad, y de actuar como activo o como pasivo; en ser esclavo de los propios deseos o maestro de ellos.
E: ¿Y si alguien hacía tanto el amor que su salud podía resentirse?
M. Foucault: Eso era lo que ellos llamaban "la hybris", el exceso. No se planteaban el tema de la desviación, sino el del exceso o la moderación.
E: ¿Y qué hacían los griegos con gente?
M. Foucault: Eran consideradas personas de mala reputación.
E: ¿Pero intentaban curarlos o llevarlos al buen camino?
M. Foucault: Bueno, existían ejercicios para que uno aprendiera a gobernarse a sí mismo. Epicteto afirmaba que uno debería poder mirar a una joven hermosa o a un muchacho bello sin sentir deseo por ella o por él. Para conseguir esto era preciso convertirse en maestro de uno mismo.
En la sociedad griega existía una corriente de pensamiento que promovía la austeridad sexual; era esta una creación de gentes cultivadas que deseaban dar a su vida belleza e intensidad. Algo parecido ha ocurrido aquí desde el siglo XIX cuando, para alcanzar una vida más bella la gente ha tratado de liberarse de la represión sexual inculcada por la sociedad desde la infancia. En Grecia, probablemente Gide hubiera sido un filósofo austero.
E: Así que, para alcanzar una existencia hermosa los Griegos eran austeros, mientras que nosotros buscamos la realización personal en la ciencia psicológica.
M. Foucault: Eso es. Contamos con todo un tesoro de procedimientos, técnicas, y conceptos que han sido creados por la humanidad. No es que podamos reactivarlos, pero al menos podemos emplearlos como instrumentos para analizar la realidad actual y cambiarla. Desde luego, no podemos elegir el mundo griego en vez del nuestro, pero comprobar que algunos de nuestros principios éticos estuvieron ligados en cierto momento a una estética de la existencia puede constituir un análisis histórico útil. Durante siglos hemos estado convencidos de que existían relaciones analizables entre la ética personal que rige nuestra vida cotidiana y las grandes estructuras políticas y socio-económicas. Hemos pensado que no podíamos cambiar nada de nuestra vida sexual o familiar sin que eso trastocara la economía, el sistema democrático, etc. Considero que deberíamos desembarazarnos de esa idea de que existe una relación necesaria entre la ética y las estructuras sociales, económicas o políticas. Esto no significa, naturalmente, que no existan relaciones, pero se trata de relaciones variables.
E: Entonces, ¿qué tipo de ética podemos construir ahora que sabemos que entre la ética y las otras estructuras existe una coagulación histórica y no una relación necesaria?
M. Foucault: Lo que me sorprende es el hecho de que en nuestra sociedad el arte se haya convertido en algo que no concierne más que a la materia, no a los individuos ni a la vida, que el arte sea una especialidad hecha sólo por los expertos, por los artistas. ¿Por qué no podría cada uno hacer de su vida una obra de arte? ¿Por qué esta lámpara o esta casa puede ser un objeto de arte pero mi vida no?
E: Entonces, si el hombre ha de crearse a sí mismo sin recurrir al conocimiento ni a reglas universales ¿en qué difiere su planteamiento del existencialismo de Sartre?
M. Foucault: Creo que desde un punto de vista teórico, Sartre, a través de la noción moral de autenticidad, retoma la idea de que debemos ser nosotros mismos, es decir, convertirnos en nuestro verdadero yo. Pero podríamos ligar su pensamiento teórico con el concepto de creatividad, y no con el de autenticidad. Si el yo no nos viene dado, llegamos a una consecuencia práctica: debemos constituirnos a nosotros mismos, fabricarnos, crearnos como si fueramos una obra de arte.
(...)
Fuente: Le Nouvel Observateur, junio de 1984.